La mayoría de los niños con dolor en los cartílagos de crecimiento (apofisitis) mejoran con el transcurso del tiempo. No está claro si el tratamiento de la apofisitis afecta a corto plazo al dolor, la capacidad funcional física ni a la participación en el deporte.
No está claro si algún tratamiento es mejor o peor que otro. Los estudios fueron en su mayoría pequeños y tuvieron problemas de diseño. Los estudios no siempre midieron los efectos no deseados del tratamiento, y ninguno midió si algún niño se retiró de los estudios debido a efectos no deseados.
La evidencia es limitada. La mayoría de los estudios incluyeron más niños que niñas e incluyeron niños más activos de media. Los niños a menudo sabían qué tratamiento recibían, lo que podría haber influido en los resultados.
Durante la pubertad, los niños a veces presentan dolor en los cartílagos de crecimiento de las caderas, las rodillas y los pies. Este dolor generalmente es causado por la irritación de los cartílagos de crecimiento debido a un estrés repetido a lo largo del tiempo, más que por un único episodio. El dolor suele ser a corto plazo y tiene un impacto limitado en la vida del niño. Sin embargo, a veces el dolor puede hacer que los niños cojeen, practiquen menos deporte o sean menos activos físicamente. Las afecciones reciben diferentes nombres según la localización del crecimiento, pero se conocen comúnmente como "apofisitis" o "lesiones apofisarias de las extremidades inferiores".
Muchos profesionales de distintas disciplinas sanitarias tratan la apofisitis, incluida la medicina general, la fisioterapia y la podología. Se utilizan muchos tratamientos, incluidos ejercicios, medicamentos, vendajes adhesivos, correctores posturales o dispositivos que se colocan en los zapatos, como ortesis plantar o elevadores de talón. Independientemente del tratamiento, la apofisitis generalmente mejora sola, pero en algunos casos, el dolor puede durar mucho tiempo.
Queríamos averiguar qué tratamientos alivian el dolor de forma efectiva y conocer si son seguros. Queríamos saber qué tratamientos mejoran la actividad física de los niños y su participación en el deporte. También queríamos saber si un tratamiento funcionaba mejor que otro.
Buscamos estudios que evaluaran los diferentes tipos de tratamientos para la apofisitis de las caderas, las rodillas y los pies. No buscamos tratamientos que implicaran cirugía.
Combinamos los resultados de los estudios que evaluaron los mismos tratamientos y utilizaron métodos similares para medir la efectividad. Calificamos el grado de certeza de esta evidencia.
Encontramos 10 estudios con 654 niños cuya edad promedio varió entre 10,3 y 13,3 años. Siete estudios se centraron en el dolor del talón (apofisitis calcánea) y 3 en el dolor frontal de la rodilla (apofisitis por tracción del tubérculo tibial).
Un estudio (23 niños) comparó un medicamento llamado dexametasona con placebo (tratamiento falso). No sabemos con certeza si la dexametasona alivia el dolor, mejora la capacidad funcional física o ayuda a los niños a retornar al deporte a corto plazo. Dos estudios (74 niños) informaron efectos no deseados de los medicamentos, pero la evidencia también fue muy incierta.
Un estudio (21 niños) comparó la dexametasona con la atención habitual. No sabemos con certeza si la dexametasona alivia el dolor, mejora la capacidad funcional física o ayuda a los niños a retornar al deporte a corto plazo. Un estudio (30 niños) informó sobre efectos no deseados, pero la evidencia también fue muy incierta.
Un estudio (22 niños) comparó la cinta kinesiológica con placebo. No sabemos con certeza si la cinta kinesiológica mejora el dolor o la capacidad funcional física a corto plazo. El estudio no informó sobre la participación en el deporte ni los efectos no deseados.
Un estudio (124 niños) comparó ortesis plantares con elevadores de talón. Encontró que probablemente hay poca o ninguna diferencia entre ellos en cuanto al dolor o la capacidad funcional física a corto plazo. El estudio no informó sobre la participación en el deporte. Un estudio (101 niños) informó que no hubo efectos no deseados.
Un estudio (43 niños) comparó la amortiguación del talón con una correa para el talón. No sabemos con certeza si la amortiguación del talón mejora la capacidad funcional física o causa algún efecto no deseado a corto plazo. El estudio no informó sobre la participación en el deporte.
Ninguno de los estudios informó si algún niño se retiró de los estudios debido a efectos no deseados.
En la mayoría de los estudios, los niños y los cuidadores sabían qué tratamientos recibían, lo que podría haber influido en la forma en que notificaron las mejorías. Lo anterior podría afectar la fiabilidad de los resultados.
La apofisitis suele mejorar por sí sola a medida que los niños crecen y se cierran los cartílagos de crecimiento, por lo que es difícil saber si cualquier mejoría se debe al tratamiento o a la recuperación natural por el paso del tiempo.
Hubo muchos más niños que niñas en los estudios, y la mayoría de los participantes eran muy activos físicamente. Es poco probable que la afección repercuta de manera diferente en los niños y las niñas, pero no sabemos con certeza si los hallazgos se pueden aplicar a los niños que son menos activos físicamente.
Finalmente, la mayoría de los estudios solo tuvieron un escaso número de participantes. Esto significa que no podemos confiar en los resultados ni podemos saber si los hallazgos se aplicarían a un grupo más amplio de niños con apofisitis.
La evidencia está actualizada hasta el 4 de enero de 2025.